Las aguas residuales urbanas y municipales pueden provenir de distintas fuentes: domésticas, industriales, comerciales e institucionales. Estas aguas residuales incluyen aguas residuales municipales y la escorrentía urbana (agua generada por lluvias). La generación de aguas residuales depende mucho de como son y funcionan los sistemas urbanos de la localidad a tratar. Es por esto, que es importante conocer cómo son los patrones de urbanización. El objetivo es mejorar los métodos y crear condiciones sostenibles en la gestión y tratamiento de aguas residuales.

Existen distintas formas de recolección como puede ser: alcantarillado a través de líneas de conducción, fosas sépticas, letrinas húmedas y letrinas secas. En algunos lugares del mundo no existe recolección y hay defecaciones al aire libre. Evidentemente, el sistema de saneamiento más común es el de alcantarillado.

Muchas veces, no se toman en cuenta todas las implicaciones que tiene el servicio de saneamiento. Las ciudades están en constante cambio. Existe acelerado crecimiento humano, cambian las prácticas familiares y laborales, etcétera. Estos cambios presentan retos para la prestación del servicio de saneamiento de aguas residuales. Por ejemplo, la ONU estima que para el año 2030 la demanda mundial de energía y agua aumentará en un 40 % y un 50 % respectivamente. Este crecimiento se dará principalmente en las ciudades, por lo que, evidentemente, la administración de aguas residuales deberá de cubrir una mayor demanda.

lineas de conduccion

Para analizar la prestación de servicio de aguas residuales es importante conocer los distintos ambientes “urbanos” existentes. Estos ambientes urbanos generan distintos tipos de aguas residuales, las generan de distinta manera y, por lo tanto, cambia la recolección (líneas de conducción, fosas sépticas, etc.étera), tratamiento y utilización de estas aguas. La UNESCO divide estos ambientes urbanos en cuatro (grandes centros urbanos, centros urbanos formados a partir de aglomeraciones urbanas, centro urbanos pequeños y grandes aldeas y ciudades pequeñas). Además, mencionan la existencia del ambiente rural. La mayoría de las ciudades en países desarrollados o en vías de desarrollo entran en alguna de estas categorías.

Los grandes centros urbanos son zonas urbanas con megaciudades que tienen a sus alrededores complejos residenciales desarrollados. El centro urbano de mayor tamaño está conectado a los más pequeños, con centros más pequeños. Generalmente, estos centros tienen una gran infraestructura de alcantarillado, con amplias líneas de conducción que conectan las tuberías a centros de tratamiento de aguas residuales.

Los grandes centros urbanos formados a partir de aglomeraciones urbanas son aquellos donde dos o más ciudades (centros urbanos), crecen junto con su población hasta que se vuelven un gran centro urbano creando así un área metropolitana. Cuentan con algunas zonas en las que el sistema de alcantarillado está muy desarrollado, pero, de igual manera, existen amplias zonas en las que no existe este servicio.

Los centros urbanos pequeños son aquellos que pueden contar con zonas satelitales proporcionales al tamaño del distrito central. Generalmente existe una infraestructura de alcantarillado muy deficiente y limitado. Puede ser que estén cerca de grandes centros urbanos, pero al contar con servicio municipal de agua, no comparten las mismas redes de alcantarillado y saneamiento.

Las grandes aldeas y las pequeñas ciudades suelen ser compactas y no presentan una expansión considerable. Muchas veces, se establecen estos centros alrededor de grandes centros industriales o comerciales. Esto pasa comúnmente, por ejemplo, cerca de universidades o aeropuertos. Por último, las zonas rurales no cuentan con un sistema de alcantarillado bien establecido.

Los contaminantes contenidos en las aguas residuales varían mucho dependiendo del lugar del que hablemos. Los contaminantes presentan la combinación de distintas fuentes domésticas e industriales. Dependiendo del país, existen regulaciones que hablan de cómo se deben recolectar y tratar las aguas residuales. Generalmente, las aguas residuales se eliminan en el drenaje de agua superficial o en el canal de drenaje informal más cercano. Esto sucede, principalmente, en zonas con poblaciones de bajos ingresos.

En los países industrializados o en vías de desarrollo, generalmente, las aguas residuales se mezclan antes de su tratamiento y vertido. Esto es conocido como “alcantarillado combinado” y es bastante común. Es importante mencionar que muchas de estas aguas no llegan a su destino: una planta de tratamiento. Esto pasa porque el agua se pierde en líneas de conducción y tuberías dañadas o termina en drenajes de agua superficial. En muchas partes del mundo se reutiliza el agua de forma ilegal.

La gran mayoría de las comunidades marginales carecen de infraestructura hídrica, de saneamiento, drenaje y tratamiento de aguas residuales. Al existir esta ineficiencia, la mayoría de la materia fecal y de los desechos sólidos terminan en un drenaje de agua superficial, provocando obstrucciones en los sistemas de drenaje, causando inundaciones e, incluso, poniendo en peligro la salud de los habitantes.

Una posible solución es el uso de aguas residuales municipales y urbanas. Para conocer el potencial de uso de las aguas residuales influyen muchos factores. Hay que conocer que tan contaminada está el agua, saber para que se quiere usar y tomar en cuenta donde está el agua. El reciclar el agua incentiva la disminución de costos y ayuda a resolver el problema de escasez del agua. La reutilización de agua en el sector agrícola presenta un gran potencial.

El uso de aguas residuales tratadas como agua potable es poco común, aunque ya existe. Hoy en día, existen diversas técnicas de tratamiento que aseguran que las aguas residuales efectivamente puedan ser reutilizadas para su uso como agua potable. En países como Australia y Singapur, la gente ya toma aguas residuales tratadas. Esta agua, por lo general, si es segura, pero la idea de “del inodoro al grifo”, le ha hecho mala fama y mucha gente no está totalmente convencida de que sea un método seguro e higiénico.

Las aguas residuales también pueden utilizarse para fines no potables, se les puede dar un uso industrial, comercial, recreativo o ser utilizadas en la agricultura. Muchos centros industriales y comerciales utilizan agua en sus procesos. Al utilizar aguas tratadas, pueden reducir sus costos y volverse menos dependientes del agua. Las aguas residuales tratadas, pueden ser utilizadas para riego, para usos comerciales, como lo puede ser un autolavado, para el uso en fuentes o, incluso, para los centros comerciales, clubs deportivos, campos de golf, etcétera. El uso de agua tratada puede ser de gran utilidad, ya que reduce costos y ayuda al cuidado del medio ambiente. Por lo que parece ser que sí es una opción viable e incluso conveniente.

BOKOVA, IRINA. Aguas Residuales, el Recurso DesaprovechadoWOLLSTONECRAFT, M. A vindication of the rights of women [en línea]. París, Francia: Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, 2017. [Consulta: 5 junio 2017]. Disponible en: Unesco.