México muchas veces es incluido en América del Norte o en América Latina. En términos de gestión de aguas residuales resulta interesante analizar si sus procesos y ciudades son parecidas a las de América del Norte (E.U. y Canadá), o a las de Latinoamérica. En el contexto general del país, creemos que resulta más acertado incluir a México en la región de América Latina y el Caribe. A continuación, hablaremos del desarrollo que ha tenido esta región en los últimos años.

En esta región, ha existido un crecimiento en la gestión de aguas residuales en los últimos años. Esto, debido al alto crecimiento de las ciudades. Recientemente, han destacado los beneficios traídos por el tratamiento de aguas residuales urbanas a través de una potabilizadora.

Es importante hablar de los recursos hídricos y climas que predominan en la región de América Latina y el Caribe. En esta región, predominan los climas húmedos con amplios recursos hídricos, aunque también existen áreas muy secas y áridas, destaca la actividad agrícola. Se estima que la agricultura utiliza en promedio el 70 % del agua que se usa. El uso doméstico representa el 17 % y el uso industrial el 13 %. Es una región que depende mucho de la energía hidroeléctrica. Se calcula que este tipo de producción de energía representa el 60 % del total de la energía producida, aunque poco más del 70 % se considera que está subdesarrollado. Aunque parezca increíble, es una de las regiones más urbanizadas del mundo, ya que aproximadamente el 80 % de la población vive en zonas urbanas. Existen cuatro mega ciudades con más de 10 mil millones de habitantes y se estima que, dado el rápido crecimiento de la población, en 2030 haya seis.

potabilizadora

La cantidad de aguas residuales ha aumentado en la región debido a distintas causas. La primera a considerar es el alto crecimiento poblacional; la segunda, el aumento de los servicios de abastecimiento de agua y saneamiento. Actualmente, el saneamiento y tratado de aguas residuales es una de las principales preocupaciones de los gobiernos Latinoamericanos y del Caribe. Ya que muchos habitantes utilizan el sistema in situ, existe el riesgo de que las aguas subterráneas se contaminen.

Durante muchos años, los servicios de tratamiento de aguas residuales fueron deficientes e inexistentes. Esto, debido a que la prioridad era aumentar la capacidad de los servicios de suministro y saneamiento, además de los elevados costos que esto implicaba. El problema que esto representaba era mayúsculo, ya que muchas de las aguas residuales (salvo las más tóxicas), eran depositadas en las masas de agua más cercanas sin haber sido tratadas. Gracias a esto, muchos ríos, lagos y aguas costeras estaban (e, incluso, algunos siguen), muy contaminados. Esto afecta la salud de los individuos, el desarrollo socioeconómico y el medio ambiente de forma directa.

Un grave problema en la región es el uso de aguas contaminadas para regar zonas cercanas a los centros urbanos. A este tipo de riego se le conoce como Agricultura Periurbana. Este tipo de riego es mucho más común en las zonas que no cuentan con un clima húmedo y en las zonas áridas y semiáridas. Esto pasa porque los pequeños agricultores en las afueras de los centros urbanos compiten, intensamente, por la obtención de agua. Una solución podría ser el uso de aguas tratadas, sólo que en esta región existe una limitante: la población no respeta mucho las leyes sanitarias. En algunos países, el uso de aguas residuales tratadas se está volviendo una práctica común.

En los últimos veinte años, se ha avanzado no sólo en materia de abastecimiento y saneamiento de agua. También se ha avanzado bastante, en materia de tratamiento de aguas residuales (generalmente, a través de una planta potabilizadora). Las circunstancias que podrían explicar este cambio, son los altos niveles de cobertura de agua y saneamiento logrados como parte del proceso de los ODM (Objetivos de Desarrollo del Milenio), y por la mejora en la situación económica de los prestadores de servicios, pues ahora tiene una forma de recuperación de costos más eficiente. Otra circunstancia es el fuerte crecimiento socioeconómico de la región en la que mucha gente salió de la pobreza (principalmente en la primera década del siglo), para ocupar un puesto en la clase media. Otro factor a considerar es la inclusión de las economías de la región al entorno económico global.

En la región existen también limitantes y problemas generados a partir de estos cambios. Quizá, el principal problema es que los países de la región implementaron proyectos que resolvieran proyectos puntuales y no generaron programas integrales a largo plazo, que pudieran ser implementados en todo el territorio nacional. Además, muchas de las plantas potabilizadoras y de tratamiento en pequeñas ciudades presentan gestión y mantenimiento deficientes; incluso, algunas terminan abandonadas por falta de presupuesto o capacidad técnica. Asimismo, los procesos de vertido al ser caros para las comunidades pequeñas, muchas veces no son los adecuados y pueden llegar a incumplir las normas. Hoy en día, las aguas residuales son consideradas como desechos que generan altos costos y no son vistas como una oportunidad de ahorro, reciclaje y cuidado del medio ambiente.

En esta materia, el país más desarrollado es Chile, pues posee un sistema universal de tratamiento de aguas residuales urbanas. Algunos países como Brasil, México y Uruguay han hecho grandes avances en materia de tratamiento de aguas residuales. En estos últimos tres países se procesa más de la mitad de los efluentes urbanos. Por ejemplo, en la Ciudad de México existen planes muy ambiciosos, que pretenden utilizar las aguas residuales tratadas, sólo que existen muchas limitantes, la principal: restricciones presupuestales e institucionales.

Lo que se ha aprendido en la región respecto al tratamiento de aguas residuales es lo siguiente: que el diseño de programas debe de tomar en cuenta la capacidad económica e institucional de cada nación. Establecer prioridades por parte del gobierno, buscando siempre los menores costos, mayores beneficios y lo que es más eficiente. Además, es necesario crear y ejecutar proyectos integrales que contemplen el tratamiento y reutilización de aguas residuales en todo el territorio nacional.

BOKOVA, IRINA. Aguas Residuales, el Recurso DesaprovechadoWOLLSTONECRAFT, M. A vindication of the rights of women [en línea]. París, Francia: Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, 2017. [Consulta: 5 junio 2017]. Disponible en: Unesco.